Dilema de Europa
El dilema de Europa es un proyecto de investigación y participación ciudadana centrada en la visión de los jóvenes sobre el rol de la Unión Europea en el contexto geopolítico actual.
En un contexto geopolítico marcado por crecientes tensiones políticas, económicas y militares, la Unión Europea se enfrenta al desafío de responder a situaciones críticas que amenazan su estabilidad y seguridad.
La proximidad de conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania, o la inestabilidad en Oriente Medio derivada de la situación en Palestina, representan riesgos significativos para el futuro del proyecto europeo.
En este escenario, la juventud europea ha asumido un papel protagonista al cuestionar la acción exterior de la UE. Sus críticas reflejan un enfrentamiento entre los valores y principios que promueve la Unión y los intereses políticos y económicos que a menudo condicionan sus decisiones.
En este marco, el proyecto de investigación «El Dilema de Europa» se propuso conocer y analizar la opinión de la juventud sobre el papel de la UE en el panorama geopolítico actual. Para ello, se llevó a cabo una encuesta a más de 3.000 jóvenes en España, a través de la cual se exploraron las percepciones que genera la política exterior europea y las propuestas que consideran necesarias para su mejora.
Percepción general de la UE: pertenencia, funcionamiento y política exterior
En términos generales, la juventud muestra un respaldo mayoritario a la pertenencia de España a la UE: casi un 70 % la considera importante, y cerca de la mitad, muy importante. Este apoyo es especialmente fuerte entre jóvenes de izquierda y con estudios superiores. No obstante, la valoración del funcionamiento de la UE es más crítica, con una media de 2,6 sobre 5, destacando un cierto desencanto que crece con la edad. La percepción más negativa se da en el ámbito de la política exterior, valorada con apenas un 2,2 sobre 5. Muchos jóvenes denuncian una incoherencia entre los valores que proclama la UE —como los derechos humanos o la democracia— y sus decisiones en el plano internacional.
De los jóvenes considera importante la pertenencia de España a la UE
Está muy de acuerdo con la política exterior de la UE
Considera deficiente o muy deficiente el funcionamiento de la Unión
Diplomacia económica de la Unión Europea
En cuanto a la diplomacia económica, la mayoría apoya que la UE use su poder económico para promover sus intereses y valores. Un 67 % defiende el uso de herramientas como sanciones e inversiones estratégicas para influir en la resolución de conflictos o fomentar la democracia. Sin embargo, más de la mitad considera que los beneficios de los acuerdos comerciales no se reparten de forma equitativa entre los Estados miembros, lo que refleja una demanda de mayor justicia interna. Además, el 81 % está a favor de una política económica más proactiva frente a potencias como China o EE. UU.
Está a favor de una política económica más proactiva frente a potencias como China o EE. UU.
Apoya el uso de sanciones e inversiones estratégicas por parte de la UE para resolver conflictos y promover los DDHHs.
Autonomía Estratégica Europea ante los Retos Globales
Respecto a la autonomía estratégica, existe un consenso amplio sobre su importancia: el 82 % cree que la UE debe ser capaz de reaccionar de forma autónoma ante amenazas globales. El 60 % apoya aumentar el gasto en defensa, y casi 6 de cada 10 respaldan la creación de un ejército europeo, aunque con diferencias marcadas por género e ideología. Este respaldo se enmarca en una creciente percepción de amenaza: el 72 % considera que estamos más cerca de un conflicto armado en Europa que hace cinco años. Asimismo, 8 de cada 10 jóvenes creen que la UE debería depender menos de aliados tradicionales como EE. UU.
Está a favor de un ejército europeo.
Considera que la UE debe reforzar su autonomía frente a EEUU.
Considera que estamos más cerca que hace 5 años de un conflicto armado en la UE.
Diplomacia basada en valores
En lo referente a la diplomacia basada en valores, la juventud española exige coherencia. Un 57 % rechaza firmar acuerdos comerciales con países que vulneran los derechos humanos, y el 67 % considera que la UE debe priorizar el bienestar de las personas —tanto dentro como fuera del continente— por encima de los intereses económicos. Esta postura es especialmente fuerte entre mujeres, personas no binarias y jóvenes de izquierda. No obstante, existe una minoría significativa, especialmente entre hombres y jóvenes de derecha, que muestra un enfoque más pragmático o escéptico respecto al valor normativo de la acción exterior europea.
Se opone a que la Unión firme acuerdos comerciales con países que vulneran los DDHH (73,6 % de las mujeres y 76 % de las personas no binarias)
Considera que los principios de la UE (democracia, DD.HH., Estado de Derecho) deben ser determinantes y excluyentes en las relaciones con terceros países.